Todo sobre el Porteo

FUENTE  

https://www.pediatriaintegral.es/publicacion-2014-12/el-porteo-ergonomico/

¿Qué es el porteo? y ¿qué es portear bien?

El porteo es un sistema de transporte que asegura un contacto constante entre el bebé o el niño (porteado) y el adulto o porteador. No hay límite de edad o peso y, en raras ocasiones, es desaconsejable. Para que pueda aportar todos sus beneficios, el portabebés utilizado debe ser ergonómico; es decir, que respete la fisiología y fisionomía del bebé y del adulto. Por tanto, el porteo es un sistema de transporte, que asegura un contacto constante y una postura adecuada, tanto para el bebé como para el adulto

 

¿Cuáles son los beneficios de ser porteado?

Para los bebés, ser porteados aporta una larga lista de beneficios: los de ir en brazos o los de cualquier otro tipo de contacto afectivo(caricias, masaje, etc.). Estos efectos positivos son, presumiblemente, mediados por la oxitocina(10), tanto en los padres como en los bebés. El contacto es imprescindible para la auto-organización física, sensorial y sensomotriz, así como de la formación de la personalidad y de las relaciones sociales del bebé(11,12).

Sensación de seguridad. Tras el parto, el bebé reconoce el cuerpo de su madre como su hábitat, sintiéndose seguro(13). Conforme crece, esta sensación de seguridad en contacto con su madre se mantiene y, poco a poco, se amplía al resto de los cuidadores habituales(14).

Tranquilidad. Al sentirse seguro, el bebé está tranquilo. Sabe que su supervivencia está asegurada, por lo que no activa sus sistemas de alarma. Es un mecanismo evolutivo: cuando los seres humanos eran cazadores-recolectores, un bebé solo, estaba en grave peligro. Al sentirse tranquilo y evitar el estrés, el bebé puede dedicar esas energías a crecer(15).

Mejora la calidad del sueño. A un bebé nervioso le cuesta más dormir(16). Un bebé tranquilo, que se siente seguro, concilia el sueño con más facilidad y tiene, por tanto, más oportunidades de dormir. El resultado es que los bebés tranquilos y seguros suman, al final del día, más horas de sueño y de mejor calidad. Esto último es especialmente importante, ya que el cerebro humano organiza las experiencias vividas durante el sueño.

Mayor bienestar físico. La instintiva flexión de las piernas del bebé junto con el reflejo plantar y palmar sugieren que los bebés están adaptados a ser llevados en posición vertical. El bebé espera estar sobre el cuerpo de su madre y no tiene sentido nada de lo que hace, si no es desde ese punto de vista. La relación madre-bebé proporciona la regulación fisiológica al bebé. Un bebé separado de su madre experimenta disminución de la frecuencia cardíaca y de la temperatura, trastornos del sueño y cambios en el electroencefalograma, es decir, un deterioro en los procesos de autoregulación(17).

En cambio, sobre el cuerpo materno, los sistemas del bebé funcionan óptimamente(8,9).

  • Consumen menos oxígeno y gestionan más eficazmente el gasto energético(18).
  • Termorregulación más eficaz y “sincronía térmica”: si el bebé se enfría o calienta, la temperatura materna variará hasta un grado para compensarlo(9).
  • Sistema digestivo: gracias al masaje de contacto y al aumento de temperatura que el bebé experimenta cuando es llevado en brazos o porteado, unido a la postura fisiológica (ver Beneficios del porteo ergonómico), favorece la expulsión de gases y deposiciones y alivia el reflujo.
  • Sistema circulatorio: la ausencia de estrés garantiza un ritmo cardiaco estable. Esta estabilidad en el sistema circulatorio es fundamental para el correcto desarrollo del bebé, especialmente del SNC(19).
  • Sistema respiratorio: el patrón respiratorio del recién nacido es inmaduro. Necesita la cercanía de un adulto para sincronizar su respiración y adquirir su propio patrón(9).
  • Sistema vestibular: el constante movimiento al que está sometido un bebé llevado en brazos o porteado, estimula el desarrollo de su sistema vestibular.
  • Sistema nervioso (ver Adaptación al entorno).
  • Sistema inmunológico: las hormonas del estrés inactivan el sistema inmunológico, así que a menos estrés mejor funcionamiento del sistema inmune.
  • Sistema locomotor y desarrollo óseo (ver Beneficios del porteo ergonómico).
  • Mejora la respuesta ante el estrés: los bebés toleran mejor el dolor(20).

Potencia el apego seguro(21). El contacto constante (o el porteo) con el bebé fortalece los procesos de apego seguro entre padres e hijos. Pasar mucho tiempo en contacto directo con el bebé, permite aprender intuitivamente su repertorio de señales de aceptación y rechazo. Así, están mejor preparados para interpretarlas y responder rápida y eficazmente, lo que proporciona al bebé apego seguro, autoestima y un modelo social saludable. Como consecuencia, darle al bebé “muchos brazos” y satisfacer sus necesidades optimiza su desarrollo físico, intelectual y emocional y lo convierte en un adulto más independiente y seguro.

Desarrollo óptimo del sistema nervioso. El sistema nervioso del recién nacido es inmaduro, por lo que gran parte de su desarrollo se produce fuera del cuerpo de la madre. En brazos o en el portabebés, el bebé recibe la “estimulación temprana” adecuada a su nivel de desarrollo(22). Estímulos adecuados en intensidad, variabilidad y duración, puesto que son los que elige el bebé según su nivel de desarrollo e interés. Es una estimulación multisensorial, que no solo incluye estimulación visual y auditiva sino también estimulación vestibular, olfativa y táctil(22). Por último, el bebé en brazos o porteado, pasa más tiempo en alerta tranquila, el estado ideal para el aprendizaje(23).

Adaptación al entorno. Desde el lugar seguro de los brazos de sus padres, el bebé conoce el mundo: su familia y su rutina, pero también los lugares dónde va a vivir y la sociedad en la que está inmerso. Y el contacto acelera su desempeño social, así como las expectativas de sí mismo como agente activo en las interacciones sociales(24). Aprende a diferenciar situaciones amenazantes de las que no lo son, porque reciben la información filtrada a través del adulto que le lleva. De otra manera, estará en alerta hasta que por sí mismo consiga averiguar si está en peligro o no.

Disminución del llanto. Los bebés que pasan mucho tiempo en brazos o en portabebés lloran menos(25). El llanto es la manifestación más intensa de la falta de bienestar: supone un aumento del estrés y del gasto energético.

Favorece la lactancia materna(26). El contacto pone en marcha las mismas hormonas que promueven la lactancia: oxitocina y prolactina. El contacto piel con piel estimula su secreción. En la madre, el contacto con el bebé incrementa el nivel de dichas hormonas. Así, a mayor contacto, mayor presencia de oxitocina y prolactina, favoreciendo la lactancia. Por otro lado, ir cerca del pecho fomenta la succión a demanda, base de un correcto establecimiento de la lactancia.

 

 Cuáles son los beneficios del porteo ergonómico?

No es necesario tener un portabebé para que el bebé disfrute de todos esos beneficios, ya que los brazos son el portabebé del que nos ha provisto la naturaleza y, por tanto, el ideal al que queremos aspirar cuando se portea. Las ventajas que se enumeran a continuación, corresponden tanto a llevar al bebé en brazos como al porteo ergonómico(27).

Previene las plagiocefalias posturales. Están identificados los factores de riesgo de la plagiocefalia fundamentados en la permanencia postural de la cabeza hacia el lado derecho, el lado izquierdo o en decúbito supino, preferentemente durante el sueño, para la prevención del Síndrome de Muerte Súbita del Lactante y el sexo masculino, habiendo un aumento de incidencia en los últimos años(28). Además, en decúbito supino, sobre una superficie parcialmente mullida y sin control cefálico, el recién nacido apenas tiene oportunidades de movimiento. En cambio, cuando el bebé va en brazos o en un portabebés ergonómico, la cabeza va apoyada en el pecho del porteador, donde tiene mayor movilidad gracias a la posición vertical y ventral. En el portabebés la cabeza puede ir sujeta por una tela, que supone un sostén flexible, que se adapta a la forma de su cabeza y no al revés.

Protege el desarrollo de la espalda. El dorso del recién nacido es cifótico, en toda su extensión, y desarrolla la lordosis cervical cuando comienza a levantar la cabeza al tercer mes y la lordosis lumbar cuando comienza a sentarse y a caminar, entre el sexto mes y el año de edad. En el plano frontal, la alineación ha de ser completamente recta. Se puede interpretar entonces que las curvaturas vertebrales son el producto de sucesivas adaptaciones para cumplir con la función de bipedestación(29).

Cuando el bebé es sostenido en brazos, adopta naturalmente esta posición recogida cifótica o “en C”, cuanto más tiempo se mantenga esta postura fisiológica, mejor para su desarrollo. Portear al bebé o llevarle mucho tiempo en brazos, le da más posibilidad de movimiento que tumbado, ya que es la postura (ventral y en vertical) en la que tiene mayor competencia motriz, mejorando el tono muscular(30,31). La espalda en C evita la hiperextensión cefálica, protegiendo la zona cervical.

Protege el desarrollo de las caderas. La posición fisiológica típica del recién nacido es, junto con la cifosis del dorso, la posición de las caderas en “postura ranita”: 100º flexión y 45º de abducción. Permite a los bebés ser porteados fácilmente a la cadera, el sitio “normal” de acarreo de bebés en los humanos(32,33)>. En esa postura, la cabeza del fémur apoya contra el fondo del acetábulo, permitiendo el correcto desarrollo de la cadera y evitando problemas como la displasia(34). Así colocado y con las rodillas flexionadas, es la posición adecuada y no hay tensión en el cuerpo del bebé(35

 

 

Beneficios de portear

Se han descrito las ventajas de contacto y del porteo para el bebé, pero para los cuidadores, el porteo y el contacto tienen otros muchos beneficios.

Favorece las relaciones sociales. El contacto potencia el vínculo materno. Pero esta práctica supone, además, una excelente manera de introducir a otros cuidadores y figuras de apego, como el padre, en la vida del bebé: el portabebés es el objeto de confianza del bebé ayudando a introducir otras personas en su círculo.

Favorece la lactancia materna. No solo desde el punto de vista del bebé (ver Beneficios de ser porteado: Favorece la lactancia materna), sino también desde el de la madre.

Aumento del desempeño ma-paternos. Los bebés se encuentran más tranquilos, duermen más y mejor y lloran menos (ver Beneficios de ser porteado: tranquilidad, mejora la calidad del sueño y favorece la lactancia materna) y, para el adulto, esto se traduce en una mayor sensación de competencia parental y, por tanto, aumenta la autoestima.

Aumento de la autonomía y movilidad. Con la ayuda de un portabebés, el cuidador no necesita ayuda para hacer actividades de la vida diaria. La sensación es de logro y adaptación a la nueva situación, en lugar de frustración. El portabebés aporta las manos libres, ya que “devuelve los brazos” al adulto sin quitárselos al bebé. Además, un portabebés evita gran parte de las barreras arquitectónicas que dificultan la movilidad con un carrito: ausencia de rebajes en las aceras o vehículos aparcados en las mismas, obras, escaleras, dificultades en los transportes públicos, etc.

Menor prevalencia de depresión post­parto(36). Como el hábitat del bebé recién nacido es el cuerpo de la madre, es de esperar que el cuerpo de la madre esté fisiológicamente preparado para tener un bebé encima. Se ha explicado también que el contacto y la lactancia implican un equilibrio endocrino particular, dominado por la oxitocina y la prolactina. Por tanto, sin contacto ni lactancia (o no los suficientes) hay un desequilibrio endocrino que puede llevar a una depresión postparto (el cuerpo materno identifica que el bebé ha desaparecido).

Higiene postural para el adulto. Portear no tiene un impacto tan negativo como se podría suponer en la higiene postural del adulto, siempre y cuando se use un portabebés ergonómico y que sea bien utilizado. Para usar adecuadamente un portabebés ergonómico es necesario mantener una buena postura, además hay que tener en cuenta que el recién nacido pesa menos que el peso que la madre ha cogido durante el embarazo, el cuerpo materno está ya preparado para cargar ese peso. Conforme va creciendo, si el porteo es constante, la musculatura se va adaptando progresivamente, lo que junto con la buena postura, resulta un ejercicio de cuidado de la espalda. El porteo si se inicia en el recién nacido, no hay límite de tiempo, se puede portear todo el tiempo que se desee. Sin embargo, si el porteo no se inicia con el recién nacido sino con un bebé mayor, es necesario tener más precauciones cuanto mayor sea el peso: empezar poco a poco, en periodos de tiempo cortos, y con un portabebés de uso y ajuste sencillo.

 

 Porteo seguro

Un porteo correcto no solo aporta beneficios, sino que es seguro. Las muertes registradas por asfixia en portabebés se han debido al uso inadecuado de estos(37).

Estas son las normas para un porteo seguro (Fig. 1):.

 

 

Figura 1. A. La región del la cadera a la rodilla, el muslo, no está apoyada. Las fuerzas resultantes sobre la articulación de la cadera pueden contribuir a la displasia de cadera. B. La región de la cadera a la rodilla, el muslo está apoyada. Las fuerzas en la articulación de la cadera son mínimas porque las piernas se extienden apoyadas y la cadera se encuentra en una posición más estable.
(Imagen tomada de International Hip Dysplasia Institute)

 

  • Colocar al bebé en la postura fisiológica descrita. Idealmente, en vertical, ya que en posición tumbada no se pueden mantener las rodillas separadas una de otra. Además los bebés con reflujo van incómodos tumbados.
  • Para una correcta posición de la espalda y caderas, la cadera del bebé ha de ir basculada hacia delante, con su periné parcialmente apoyado en el adulto, no apoyando el pubis completo.
  • El portabebé ha de ir bien tenso, dando apoyo a todos los puntos de la espalda (si el bebé cae a un lado o se redondea en exceso, habrá que volver a tensar).
  • La cabeza del recién nacido o de un bebé dormido, ha de ir firme pero suavemente sujeta contra el cuerpo del adulto.
  • La barbilla tiene que ir separada del esternón para evitar riesgo de asfixia por bloqueo de vía aérea. En la nariz del bebé ha de haber espacio para que circule el aire, incluso si el bebé va con la frente apoyada en el adulto.
  • La región abdominal del bebé ha de estar en contacto con el cuerpo del adulto, nunca el costado o la espalda. Así, el cuerpo del adulto evita que la cabeza del bebé se flexione hacia su pecho, evitando el riesgo de asfixia.
  • La cara del bebé siempre tiene que estar visible.
  • El adulto ha de estar muy pendiente de que la boca y nariz no pegan contra el cuerpo del adulto y de que la respiración del bebé es rítmica.

Portabebés ergonómicos

Un portabebé ergonómico tiene que cumplir los siguientes requisitos:

  • Respeta las normas del porteo seguro (posición fisiológica del bebé, correcta tensión y ajuste, la región abdominal debe ir contra el cuerpo del adulto, cabeza correctamente sujeta, vías respiratorias despejadas).
  • El bebé queda a la altura correcta (las nalgas del bebé nunca deben ir por debajo de la región umbilical del adulto y, en bebés pequeños, que se le pueda dar un beso con comodidad en la cabeza pero no darle con la barbilla).
  • Soporte de la espalda adaptable, de modo que un bebé con un grado de movilidad mayor, pueda tener mayor libertad de movimientos. Pero siempre se ha de poder sostener toda la espalda del bebé, hasta la cabeza, si se duerme.
  • Se adapta al crecimiento del bebé.
  • Tiene que ser cómodo para el porteador y sencillo de usar.